
La Comisión de Hacienda emitió dictamen favorable para ratificar un préstamo de $100 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para apoyar un programa de becas, apoyo económico y orientación académica para fortalecer las oportunidades de formación e inserción laboral formal de jóvenes de bajos ingresos.
Con el objetivo de financiar el Programa de Integración Académica y Comunitaria para Jóvenes en El Salvador, la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto emitió dictamen favorable para ratificar un préstamo por $100 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual fue autorizado el pasado 28 de julio.
El programa —que sería ejecutado por la Dirección de Integración— busca mejorar la continuidad educativa de jóvenes estudiantes salvadoreños de bajos ingresos hasta el nivel de formación postsecundaria, que comprende la formación vocacional, técnica y universitaria.
Asimismo, pretende fortalecer sus capacidades académicas y socioemocionales y contribuir a su incorporación al mercado laboral formal.
El director general de Inversión y Crédito Público del Ministerio de Hacienda, Marlon Omar Herrera, indicó que con el programa se pretende beneficiar “aproximadamente a 60,000 jóvenes a nivel nacional”, egresados de centros educativos públicos y que se encuentren en situación de vulnerabilidad económica.
El funcionario manifestó que entre la población priorizada también se contempla a migrantes retornados y otros jóvenes que enfrentan mayores barreras para continuar con sus estudios.
El programa comprende tres componentes:
El primero está orientado a fortalecer las competencias académicas y socioemocionales de estudiantes de educación secundaria y media, especialmente durante su último año de bachillerato.
Para ello, contempla refuerzo en áreas como matemáticas y lectoescritura, cursos extracurriculares y servicios de orientación para apoyar a los jóvenes en la selección de carreras o cursos técnicos con mayor potencial de empleo.
El segundo componente consiste en el otorgamiento de becas y apoyo económico para estudiantes de postsecundaria.
Estos beneficios estarán dirigidos a jóvenes que cumplan los criterios establecidos por la Dirección de Integración y priorizaría a mujeres jóvenes embarazadas o en situación de maternidad temprana, personas con discapacidad y migrantes retornados.
También se prevén transferencias económicas para facilitar el sostenimiento de estudiantes de bajos ingresos y contribuir a su permanencia en el programa.
El tercer componente contempla el fortalecimiento de las capacidades institucionales de la Dirección de Integración para el monitoreo y acompañamiento de las trayectorias educativas.
Para ello, se desarrollará un sistema de registro, apoyo, seguimiento y alerta temprana de estudiantes vulnerables, así como mecanismos para dar seguimiento a su inserción en el mercado laboral.
Como parte de este componente, se prevé implementar además, un plan piloto de vinculación entre la educación postsecundaria y el empleo formal, con el propósito de facilitar la transición de los jóvenes desde su formación académica hacia el mercado laboral.
Con la ejecución del programa se espera facilitar el acceso y permanencia de estudiantes de bajos ingresos en la educación postsecundaria, fortalecer sus competencias y consolidar trayectorias educativas completas que contribuyan a mejorar sus posibilidades de incorporación al empleo formal.
Además del empréstito por $100 millones, el BID otorgaría una cooperación no reembolsable de hasta $4 millones, destinada a fortalecer la ejecución del programa.
El ministro de Hacienda estaría facultado para suscribir el convenio correspondiente y realizar las modificaciones necesarias para su implementación.



