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PERSPECTIVAS PARA LA DERECHA.

El resultado de las pasadas elecciones presidenciales, no fue sobre ideología o plataformas de gobierno, sino repudio a las dirigencias partidarias: Ni ARENA ni el FMLN, han comprender dicho sentir, que viene desde la elección de los diputados actuales.  ARENA no ha comprendido que las imposiciones de su cúpula y la falta de contenido ideológico de sus acciones, son causa del alejamiento del votante, que  aspira a militar en un partido auténticamente democrático, en el cual militen todos los sectores en igualdad de condiciones, con un solo interés: la búsqueda del bienestar común, sin diferencias de riqueza económica, pero en comunidad ideológica, por lo que  debe alejarse de confabulaciones partidarias, considerando sólo el aspecto fundamental de la derecha: su ideología, buscando sobre ésta, solución  a los problemas nacionales.

Si entre todos los sectores sociales no hay integración igualitaria, córrese el riesgo de crear un partido de empleados: muchos obedecen porque perciben un salario o esperan recibirlo. O un partido populista en el cual importa sólo lanzar ideas a gusto de  la muchedumbre, pero cuyo resultado es, a la larga, el caos social,  o la manipulación del ciudadanos por el narcotráfico y la mara, que  persiguen su beneficio  a costa de la corrupción nacional.

Toda persona  excluida de las decisiones partidarias, pero liberal de convicciones: su horizonte político, la libertad, sin otros límites que los más firmes valores familiares, las normas de convivencia y la lealtad a la patria, debe solidarizarse con sus iguales ideológicamente buscando solución a los problemas sociales, a la luz de esos valores políticos, planteando soluciones con otros grupos, hasta que el clamor general sea unificado y afecte las decisiones de los políticos: pues está claro que éstos pueden manipular a sus partidos pero no,  el voto de hombres libres con firme ideología.

Ciertos políticos en El Salvador, buscan crear redes paralelas a las estructuras partidarias y en muchos casos, substituyen éstas, a las del partido. Dichas redes no se sustentan en la ideología, sino en el asistencialismo y el clientelismo (dependencia del Señor feudal), obligando al partido a garantizarles una nueva elección. Así se forman los feudos políticos, que luego son comerciados para obtener favores: se denigra la calidad de ciudadano, pues el político considera que esta puede ser comprada por promesas, láminas, y un plato de sopa con un tamal.

Tres son los problemas principales sobre que el ciudadano debe debatir: 1) que el Estado no le quite el ahorro de sus pensiones, pues es una amenaza a vida futura y sus derechos. 2)  la apatía de los jóvenes a participar en la vida democrática, que se debe a la deficiente educación en las escuelas que también no permite al país desarrollarse tecnológicamente. 3) las maras son un cáncer social, que asfixia la vida económica del país y limita los derechos de todos los salvadoreños.

En base a la ideología liberal, pueden resolverse estos tres problemas y   se debe discutir y exigir a nuestros políticos, su formal solución y, si éstos no atienden, entonces los ciudadanos preocupados por el país, deben de substituirlos, pues sus feudos no deben sobrevivir sin la aprobación de la ciudadanía que consiente de su libertad, no podrá ser obligada a dar su voto por quien no sabe cumplir sus aspiraciones.

 

Por: Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

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