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Mordaza periodística en tiempos de presidente periodista


Ser salvadoreña, vivir en mi terruño y haberme formado como abogada me permiten realizar un análisis sobre la situación jurídica en la que han sido puestos a partir de la resolución de la Sala de lo Constitucional, a toda la prensa de El Salvador, incluye a sus dueños, editores y periodistas, involucrados todos, para no decir, para no escribir, so pena de ser enjuiciados por delitos como la difamación.

Al penalizar a los señores periodistas de El Salvador, por dar información que pudiera ofender a cualquier ciudadano o ciudadana y que se queje ante la autoridad competente, promoverá un juicio penal, que haga llevar al involucrado al estrado, lo que sin duda, hará, al periodista defenderse con prueba de descargo, lo que implica que entonces éste o éstos, sea persona natural o jurídica deberá comenzar a dar información, sobre “sus fuentes” y a la vez, estas fuentes serán mandadas a llamar ante juez competente para declarar, y así comenzar a construir la historia real, que promueva en el juzgador o juzgadores la certeza o no sobre la participación delincuencia en el delito de difamación, por el periodista o los periodistas involucrados.

¿Declaración de las fuentes en juicio?

¡¡¡Claro!!! Y de qué otra forma un periodista podría probar su bien investigado y publicado caso, del cual injustamente se le pretende condenar como si su investigación fue irresponsable.

Lo que me indica que “ser fuente de información para un medio”, también será un verdadero peligro.

¿Qué me garantiza como fuente, que no seré llamada a declarar en un juicio? porque el mismo periodista quien en su defensa exprese que tiene el testigo que puede afirmar que lo que él publicó es verídico y que aun cuando no le guste al aparentemente afectado esa información está anclada en la investigación responsable y que da como resultado una noticia cierta.

Por otra parte el delito de difamación, es un delito que no es abordado en un Juzgado de Paz y nunca pasará por un Juzgado Instructor, sino que, la denuncia es interpuesta directamente en un tribunal de sentencia.

Por otra parte este delito amerita la contratación de un abogado particular en el caso de aquel que desea demandar y el demandado si contará con los servicios de un defensor público.

La resolución de la Sala de lo Constitucional, puso una mordaza, a la prensa salvadoreña y con ella también logra intimidar a aquellas posibles fuentes que conociendo sobre el cometimiento de un delito en proceso o concluido, tengan terror de dar a conocerlo por la vía de la prensa nacional, ese acto antijurídico del cual tienen conocimiento.

Un dueño de medio o un editor, ahora son también responsables de lo que un periodista investigue y publique, ésta resolución amarró a todo el equipo en cadena de un medio de comunicación.

Debo entender, que el fin aparente, de la Sala fue enmarcarnos en un principio de igualdad a todos y todas, sin preferencia y beneficios en base al cargo, o profesión. Sin embargo en todo país que dicen llamarse democráticos, la prensa o medios de comunicación no están ni mínimamente bloqueados, amarrados, amordazados, amenazados y limitados en su funciones propias de informar, sobre hechos que se consideren noticias de interés a la multitud.

En mi país, esta sucediendo algo nuevo en su historia, sí, el bloqueo a los medios de comunicación, vía legalidad, es uno de los indicadores claros, que se nos están coartando libertades, y sí aun cuando no soy periodista, también a mí como ciudadana se me coarta en mi libertad de informarme con prontitud, sobre temas de interés nacional y me inyectan el temor de ser llevada a juicio en calidad de testigo y quién sabe si en calidad de imputada por servir como fuente para algún medio de comunicación.

Por otra parte es muy triste ver como se pronuncia en contra toda la prensa nacional, unidos todos los medios de comunicación, la empresa privada, el señor Humberto Luna en su calidad de Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, y muchas otras entidades, agrupaciones y asociaciones, pero no vimos a nuestro partido de gobierno pronunciarse, es mas dicen que no acompañaran a la comisión ad hoc, lo que me indica nuevamente que existe un interés por parte de nuestro partido de gobierno en violar el derecho a los medios de comunicación de informar libremente a la ciudadanía, propio de aquellos países donde existe la tiranía y el autoritarismo, vemos como Fidel Castro y Hugo Chávez, cierran medios de comunicación y apresan a los periodistas que dicen algo que a ellos sencillamente no les guste.

El Salvador, ahora en camino al parecido irrefutable de países como Cuba y Venezuela, no me sorprenderá entonces ver en adelante a personeros de medios “no queridos”, por nuestro partido de gobierno, sentados en el banquillo de los acusados.

Lo imperdonable

La mordaza periodística llegó cuando en la silla presidencial se encuentra un periodista, aquel que pregonó que siempre lucharía por la libertad de prensa y por la libertad de expresión, mi presidente no nos ha cumplido, ni con la fábrica de empleos, ni con ciudad mujer, “Yo soy mujer” me interesa.

Pero lo que más me duele, es que los medios perdieron su identidad, y capacidad absoluta de informar al pueblo, en tiempos de un periodista en el trono presidencial.

Eso es sencillamente imperdonable.

Por Silvia de Bonilla

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