Diputados de GANA Gabriel Murillo y Ronald Rivas visitan granjas penitenciarias de Santa Ana y Sonsonate | Periódico EL Pais
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Diputados de GANA Gabriel Murillo y Ronald Rivas visitan granjas penitenciarias de Santa Ana y Sonsonate

Santa Salvador, 17 de octubre de 2012.

Diputados de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos recorrieron el pasado lunes las instalaciones de las Granjas Penitenciarias, dirigido por la Dirección de Centros Penales, que opera en los departamentos de Santa Ana y Sonsonate.  En la visita participaron los Legisladores de GANA Gabriel Murillo y Ronald Rivas quienes reiteraron que la gira obedece a la verificación del cumplimiento de la Ley Penitenciaria aprobada por la Asamblea Legislativa en1997.

El Diputado Murillo destacó que en la granja de mujeres una de las presidiarias le pidió ayuda para que evalúen los casos y así se les pueda acortar sus penas. «Ella dice que el estar ahí le hace reflexionar su vida pasada y valorar que se pierden del hecho de estar en libertad, lo bueno de estar ahí es el proceso en el que están aprendiendo a cultivar, ya que cultivan papaya, mora, chipilín entre otraslegumbres y verduras, esperan poder recuperar su libertad y no regresar a la cárcel», dijo el Diputado por Santa Ana.

En cuanto a las granjas de hombres, muchos de ellos se preparan académicamente, se alistan para realizar la PAES (Prueba de Aptitudes para el Aprendizaje), pero carecen de calculadoras y de otros materiales didácticos que les facilite el aprendizaje.

Después, los Diputados visitaron la Granja Penitenciaria de Izalco, un anexo al Centro Penitenciario de Mujeres, en Ilopango, que inició operaciones el 2 de febrero de este año, con siete privadas de libertad y hoy alberga a más de 100 mujeres. En ese lugar cultivan hortalizas y frutas, lo que fue destacado por el Diputado Ronald Rivas, pues para él constituye un ejemplo de que cuando se quiere y se tiene la voluntad de cambiar las cosas se pueden salir adelante.

En esa granja se les capacita en bisutería, corte y confección. La mayoría de las presidiarias podrán gozar de libertad en cumplimiento de la ley, conscientes de que cometieron delitos y faltas a la sociedad, pero que ahora, de alguna manera, quieren paliar ese daño a la sociedad y ser gente de bien y al servicio del pueblo.

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