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Centro de Estudios Jurídicos: Idoneidad para el cargo de magistrado de la CSJ

Centro de Estudios Jurídicos / Por el Imperio del Derecho
 
Una de las aspiraciones legítimas de los pueblos que pretenden vivir en democracia es la vivencia del estado de derecho, que en el lenguaje del ciudadano común se traduce en el respeto a la ley y en la posibilidad de la sanción al infractor. Esa vivencia supone un ordenamiento jurídico que rija la vida de la sociedad, así como tribunales que conozcan de los conflictos entre los miembros de tal sociedad, como consecuencia del incumplimiento de dicho ordenamiento.
 
Dejando de lado la deficiente función de legislar que se ha contemplado en nuestro país en los últimos años, precisa establecer algunos lineamientos respecto a la idoneidad que deben concurrir en los hombres o mujeres que puedan llegar a ocupar el cargo de magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
 
Pareciera que discurrir sobre el tema sería inocuo, porque el perfil de quién puede ser magistrado de tan alto tribunal ya lo establece la Constitución en el artículo 176, de cuyos requisitos destacan que el abogado de que se trate debe ser de moralidad y competencia notorias.
 
Sin embargo, a las puertas de la elección de magistrados del Supremo Tribunal, los propios abogados, que eligen de su seno a candidatos y los diputados que eligen de esos candidatos, deben saber que los requisitos mencionados aluden a aquellos abogados que en sus accionar profesional y privado han sido conformes con los preceptos de la moral, esto es, a las actitudes de respeto, bondad y muestras de un espíritu de bien común; y que tienen la aptitud, el talento y la cualidad que los disponen para el buen ejercicio de la magistratura judicial.
 
Pero esa moralidad y capacidad de los abogados elegibles no se quedan en la propia opinión del abogado, sino deben ser públicas, sabidas por todos en el foro y en la comunidad; deben ser el producto de actuaciones claras y evidentes. No es cualquier abogado el que puede y debe ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia.
 
Es por eso que el CEJ ha organizado un coloquio bajo la denominación del título de este artículo, en el que se debatirá el concepto de idoneidad para ese cargo, examinándose las cualidades adecuadas y apropiadas que deberán concurrir en la persona de los abogados que puedan aspirar a ostentar tan alta designación.
 
Este evento se llevará a cabo en el Círculo Deportivo Internacional, el 29 de septiembre de 2011, a las 6:30 p. m., en el que participarán, como panelistas, los doctores Jaime Rodríguez–Arana Muñoz, presidente del Foro Iberoamericano de Derecho Administrativo, y Mario Enrique Sáenz, expresidente de nuestra institución. Para mayor información puede consultarse vía correo electrónico o al teléfono 2224-0548.
 
El evento cobra relevancia, sobre todo si se toma en cuenta el desmesurado crecimiento de la población abogadil, que ha provocado, en general, un desarraigo de las actuales generaciones de abogados, de las más conspicuas tradiciones en el quehacer del foro salvadoreño.
 
Nuestra asociación quiere rescatar, promoviendo la elección de abogados idóneos a tal alta magistratura, los valores patrióticos de prestigiosos magistrados que hicieron historia, no solo por sus notables ponencias jurisprudenciales, sino por sus altas cualidades morales y cívicas; magistrados que se alejaban de un protagonismo personal innecesario, pero que se daban a conocer a través de sus sentencias de incalculable valor jurídico, cuyas tesis jurisprudenciales siguen teniendo presencia.
 
Nuestra asociación abre a nuestra sociedad el espacio imprescindible para que en él se debata, con intensidad pero con respeto, la conveniencia de llevar al seno de la Corte Suprema de Justicia, a abogados con talento y sabiduría, con criterio de inalienable independencia, pero con notable madurez y sentido de prudencia, que comulguen inquebrantablemente con los valores de la rectitud y la probidad.

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