Anita Alvarado, la niña heroína - Periódico EL Pais

Anita Alvarado, la niña heroína

Anita Alvarado, la niña heroína

Tania Primavera

La ciudad de Santa Ana, tiene sus misterios, callejones, el cerro San Jacinto y Tecana nos ven pasar, entre espacios históricos. Recordando mi infancia y parte de adolescencia, caminando por sus calles, y cuando era niña, siempre me llamó la atención el nombre del parquecito dedicado a una niña adolescente, que era de otro lugar, pero que ahí se le honró, ahí fue donde escuche su nombre de niña valiente.

Anita Alvarado, joven de 15 años que murió en un incendio tratando de salvar a sus sobrinos de morir quemados en su casa de Cojutepeque. Hace 98 años, Anita nació el 25 de julio de 1927, en el cantón Los Naranjos, Cojutepeque, departamento de Cuscatlán. Fue su padre Lázaro Alvarado, y su madre Elena Pérez.

En ese entonces, la joven cuidaba a los niños de una de sus hermanas, uno de ellos de 2 años y el otro de 7 meses de edad. Rescatando a los niños le cayó una viga en llamas sobre la espalda, pero logró salvarlos, ella murió dos días después, el 6 de abril de 1943.

El 20 de febrero de 1973, la Asamblea Legislativa de la República de El Salvador decretó el «25 de julio el Día del Alumno», conmemorando el nacimiento de Anita Alvarado, La niña heroína salvadoreña.

 

«El nombre de una plaza con nombre de mujer es de la heroína más humilde que hemos tenido, por lo menos de protagonismo. Fue una niña indígena de Cojutepeque que salvó a sus hermanitos de un rancho que se quemaba, se llamaba Anita Alvarado»: expresó en 2019, el historiador Pedro Escalante Arce, en un programa de radio.

Hoy en su natalicio, debe alguien recordar en Cojutepeque, y Santa Ana. En Santa Ana, desde los años de la década de 1950, se nombró el parque Anita Alvarado en honor a su memoria, está ubicado en la 9ª calle oriente y 11 avenida sur, calle Santa Cruz; también existe un mercado en el barrio Santa Cruz de esa ciudad, que lleva el nombre de Anita Alvarado. En Cojutepeque, existe una escuela con su nombre.

¿Por qué en Santa Ana se le rinde este homenaje? Aún no lo sé. Pero la memoria cuenta, las historias si las olvidamos no sabremos quién fue. Quiero volver a caminar por ese parque, con sus árboles y su homenaje a una niña-joven que dio y sacrificó su vida para brillar para siempre. En plenas fiestas Julias, un merecido homenaje a la niña heroína. ¿Y en Cojute se le recuerda? ¿Quien la recuerda?

taniaprimavera777@gmail.com