La historia de Alejandra Ortiz representa mucho más que una candidatura de belleza. Es la historia de una nueva generación de mujeres afrodescendientes que, desde sus raíces, su
identidad y su compromiso con la representación, buscan abrir camino hacia escenarios internacionales.
Alejandra Ortiz, originaria de Santa Ana y estudiante de Ciencias Jurídicas, fue coronada como Nuestra Belleza Afro El Salvador 2025 durante el tradicional Festival de la Cochinita
Gastronomía Afroatiquizayense, impulsado por la Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños (AFROOS), una celebración anual de la gastronomía y cultura
afrodescendiente que se realiza en el distrito de Atiquizaya, departamento de Ahuachapan. Hoy, Alejandra forma parte del certamen Miss Universo El Salvador, convirtiéndose en la
primera embajadora de Nuestra Belleza Afro El Salvador en llevar esta representación a uno
de los escenarios de belleza más importantes del mundo.
Su participación simboliza un reconocimiento a la diversidad y a la riqueza cultural afrodescendiente, celebrando no solamente la belleza, sino también las raíces, la
memoria, el legado y la apertura de caminos para futuras generaciones de niñas, mujeres y jóvenes que buscan verse representadas en espacios nacionales e internacionales.
Con una destacada trayectoria estudiantil y experiencia en pasarelas, Alejandra domina dos idiomas y se ha caracterizado por su disciplina, liderazgo y compromiso con las causas sociales.
Asimismo, mantiene un firme interés por contribuir a la visibilización y el reconocimiento
de las mujeres y niñas afrodescendientes en El Salvador.
Su participación cuenta con el respaldo de una comunidad que la acompaña y que ve en ella una voz de esperanza, orgullo y representación. Detrás de su candidatura existe una historia colectiva construida por generaciones de hombres y mujeres afrodescendientes que han trabajado por el reconocimiento de su identidad y aportes a la sociedad salvadoreña.
Desde Nuestra Belleza Afro El Salvador, se busca promover una visión integral de la belleza, entendida como una expresión de identidad, cultura y memoria. La
participación de Alejandra Ortiz en Miss Universo El Salvador representa una oportunidad histórica para seguir mostrando al mundo la riqueza y diversidad del pueblo afrodescendiente salvadoreño.
Porque esta es mucho más que una candidatura; es una historia afrodescendiente rumbo al universo.




