Diagnóstico y tratamiento tempranos del hipotiroidismo previenen complicaciones metabólicas, cardiovasculares y reproductivas - Periódico EL Pais

Diagnóstico y tratamiento tempranos del hipotiroidismo previenen complicaciones metabólicas, cardiovasculares y reproductivas

Diagnóstico y tratamiento tempranos del hipotiroidismo previenen complicaciones metabólicas, cardiovasculares y reproductivas
Imagen creada con IA
Pablo Hernández Mares

«El hipotiroidismo es una entidad que resulta de la acción inadecuada o deficiente de las hormonas tiroideas a nivel tisular; la disfunción de la glándula tiroides es la causa más frecuente de la enfermedad», comentó la Dra. Valeria Taylor Sánchez al impartir la conferencia Entendiendo el Hipotiroidismo, Detección Oportuna, Tratamiento Eficaz, en el XXI Congreso de la Sociedad Jalisciense de Endocrinología y Nutrición.

Epidemiológicamente el hipotiroidismo es frecuente: entre 0,1 % y 2 % de la población mundial lo presentan y es más común en mujeres que en hombres, expuso la especialista, añadiendo que la afección se clasifica en primaria, central y periférica; 99 % de los casos es causado por falla en la glándula tiroides, es decir, hipotiroidismo primario.[1,2]

 

«¿Cuáles son los factores de riesgo para hipotiroidismo? El principal es el autoinmune, es decir, que ocho de cada diez pacientes que llegan al consultorio van a tener autoinmunidad, por lo cual es muy importante aclarar que no todos requieren que recetemos yodo. La deficiencia de yodo no es la causa más común en nuestro país», refirió.

La especialista mencionó otras causas, como posparto (5 % de los casos), uso de amiodarona (4 %), tiroiditis subaguda (1,8 %), cirugía o radiación previa (1,8 %), hipotiroidismo congénito (1,6 %) e hipotiroidismo asociado a litio (1,6 %); los casos yatrogénicos van en aumento por el uso de las inmunoterapias.[3]

«El hipotiroidismo primario ocurre cuando la glándula tiroidea, localizada en la parte anterior del cuello, no produce suficientes hormonas tiroideas para cubrir los requerimientos del cuerpo», explicó la Dra. Taylor.

De no ser tratado, el hipotiroidismo puede ocasionar enfermedad cardiovascular, ósea, infertilidad y pobre desarrollo neuronal. «Como endocrinólogos, en la población infantil enfrentamos mucho el tema de huesos, osteoporosis o fracturas, sobre todo vertebrales, que se están volviendo habituales; el hipotiroidismo no solo no está detectado, sino que está mal tratado», puntualizó.[4]

 

La Dra. Taylor hizo hincapié en que el diagnóstico del hipotiroidismo es bioquímico. «Si la hormona estimulante de la tiroides no está elevada no importa que el paciente tenga la piel seca, esté cansado, se le caiga el cabello y no esté menstruando (si es mujer en edad fértil), pues en este caso no hay hipotiroidismo.[5] Es decir, necesitamos que bioquímicamente el paciente tenga una alteración para poder iniciar tratamiento. Por clínica nunca hay que iniciarlo. Reafirmando, el diagnóstico es bioquímico, la hormona estimulante de la tiroides o tirotropina debe estar elevada y la tiroxina libre baja».

La médica aseguró que en la actualidad la opción terapéutica es levotiroxina, estándar de oro y la mayor herramienta para tratar el hipotiroidismo, además de ser uno de los fármacos más prescritos a nivel mundial.[6]

«Levotiroxina es un fármaco caprichoso porque lo damos en microgramos, no en miligramos y debemos prescribirlo de manera adecuada. Por tanto, pequeñas diferencias en dosis o concentraciones sanguíneas pueden llevar a fallas en el tratamiento o reacciones adversas al fármaco, por lo que la Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos, la Asociación Americana de Tiroides y la Endocrine Society recomiendan el uso consistente de una sola preparación o una sola marca de levotiroxina sobre las genéricas, que pueden variar en potencia», agregó.

La especialista sugirió recordar que la hormona estimulante de la tiroides normal es de 0,4 a 4 mIU/l y la tiroxina libre de 0,8 a 1,8 ng/dl. «¿Qué dosis vamos a dar al paciente? Depende de edad, presencia de enfermedad cardiovascular coexistente, etiología y gravedad del hipotiroidismo bioquímico del paciente.[7] ¿Cómo se inicia? En un paciente adulto sano vamos a utilizar la fórmula de 1,6 microgramos por kilogramo al día».

La Dra. Taylor mostró ejemplos de pacientes con distintas afecciones, pero insistió en que la vida media de levotiroxina es de siete días, por lo cual para que triyodotironina y tiroxina lleguen a una estabilidad deben pasar entre cuatro y seis semanas.

«Levotiroxina debe ser ingerida con el estómago vacío (ayuno), idealmente 60 minutos antes del desayuno o tres horas después de la cena, dado que es absorbida en yeyuno hasta en 70 %», puntualizó.

La especialista reiteró que la terapia de reemplazo con levotiroxina sigue siendo el estándar de oro y su dosificación debe individualizarse considerando edad, comorbilidades y situación clínica, como embarazo, enfermedad cardiovascular, etcétera, con monitoreo estrecho de hormona estimulante de la tiroides y tiroxina libre.

«La colaboración entre endocrinólogos, médicos generales y de otras especialidades es clave para un abordaje integral, garantizando detección temprana, ajuste preciso de dosis y educación del paciente para lograr cumplimiento terapéutico y control óptimo de la enfermedad», concluyó la Dra. Taylor.

La Dra. Taylor ha sido oradora en Abbott, Novo Nordisk, Janssen, Eli Lilly, Merck, Medix, Silanes. La conferencia/sesión fue pagada por Merck.

CRÉDITOSImagen principal: Dolores Giraldez Alonso/Dreamstime

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