Mundo Católico
La Semana de Pasión empieza con el Quinto Domingo de Cuaresma, el ‘Domingo de Pasión’, y concluye con el ‘Sábado de Pasión’, víspera del Domingo de Ramos -día en que se celebra la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y se lee en Misa el relato de la Pasión del Señor, dando inicio a la Semana Santa-.
El Domingo de Ramos o Domingo de Palmas hace de ‘puente’ entre la Semana de Pasión y la Semana Santa, dos semanas en las que todo cristiano tiene la oportunidad de adentrarse de manera privilegiada en los misterios del sacrificio redentor de Cristo. Cabe decir que la celebración de la Semana de Pasión no compite en importancia con la ‘Semana Mayor’ (su nombre es más que elocuente), cuyo núcleo es el Triduo Pascual. La Semana de Pasión debe ser, en ese sentido, solo la ‘preparación próxima’ para vivir intensamente la semana más importante del año para la cristiandad, la Semana Santa.



