Importancia de la vitamina D en nuestro organismo - Periódico EL Pais

Importancia de la vitamina D en nuestro organismo

Importancia de la vitamina D en nuestro organismo

¿Qué es la Vitamina D?

?La vitamina D es un nutriente esencial y, técnicamente, una prohormona. A diferencia de otras vitaminas que solo obtenemos de la comida, nuestro cuerpo puede fabricarla. Su función principal es ayudar al organismo a absorber el calcio, el mineral que forma los huesos.

¿Dónde y cómo se produce?

La producción de esta vitamina es un proceso fascinante que involucra varios órganos:

En la piel (La fuente principal): Cuando los rayos ultravioleta B (UVB) del sol tocan tu piel, reaccionan con una forma de colesterol para producir Vitamina D3. Por eso se le conoce como la «vitamina del sol».

En el hígado: La vitamina D (ya sea del sol o de la comida) viaja al hígado, donde se transforma en una sustancia de reserva llamada calcidiol.

En los riñones: Finalmente, los riñones la convierten en la forma activa de la vitamina, llamada calcitriol. Esta es la que realmente utiliza el cuerpo para absorber el calcio y fortalecer el sistema inmune.

Fuentes alternativas

Como no siempre podemos estar al sol, también se puede obtener de:

Alimentos: Pescados grasos (salmón, atún), yemas de huevo y alimentos «fortificados» (como algunas leches o cereales).

Suplementos: Útiles si vives en lugares con poco sol o pasas mucho tiempo en interiores.

Dato curioso: Se estima que exponer la cara y los brazos al sol durante unos 10 a 15 minutos tres veces por semana es suficiente para que la mayoría de las personas produzcan la vitamina necesaria.

1. El precursor (El Colesterol)

En las capas profundas de tu piel existe una molécula llamada 7-dehidrocolesterol. Es básicamente una forma de colesterol que actúa como una «antena» esperando la señal adecuada.

2. El activador (El Sol)

Cuando los rayos UVB del sol golpean tu piel, esa energía rompe la estructura de la molécula de colesterol. En ese preciso momento, se transforma en Pre-vitamina D3.

3. La transformación térmica

En cuestión de horas, el calor natural de tu propio cuerpo termina de reorganizar esa molécula para convertirla oficialmente en Vitamina D3 (colecalciferol), la cual ya puede entrar al torrente sanguíneo.

¿Por qué es importante este detalle?

Bloqueadores solares: Si usas un protector solar muy potente, bloqueas los rayos UVB y, por lo tanto, esta reacción con el colesterol no ocurre.

Edad: A medida que envejecemos, nuestra piel tiene menos cantidad de ese colesterol precursor, por lo que a los adultos mayores les cuesta más producir vitamina D con el sol.

En resumen: Sin colesterol en la piel, el sol no tendría nada que transformar; y sin sol, ese colesterol se quedaría ahí sentado sin hacer nada por tus huesos. ¡Es un trabajo en equipo!

1. El factor geográfico (Latitud)

El Salvador está ubicado cerca del ecuador (aproximadamente a 13° Norte). A diferencia de los países en Europa o el norte de EE. UU., donde en febrero el sol es demasiado débil para activar el colesterol en la piel, en Santa Ana el sol tiene la fuerza suficiente durante todo el año.

2. La ventana de tiempo ideal

Hoy en Santa Ana, el sol alcanza una altura suficiente para que los rayos UVB sean efectivos.

Hora pico: Entre las 10:00 AM y las 2:00 PM.

Regla de la sombra: Si sales a mediodía y ves que tu sombra es pequeña (más corta que tú), tu cuerpo está transformando el colesterol en vitamina D a máxima velocidad.

3. ¿Cuánto tiempo necesitas?

Debido a la intensidad del sol en Centroamérica:

Para la mayoría, 10 a 15 minutos de exposición en brazos y piernas (sin protector solar en ese breve lapso) es suficiente.

Si tu piel es más oscura, podrías necesitar de 30 a 40 minutos.

Recomendación para hoy:

Como estás en una zona de alta radiación, no necesitas «broncearte» ni quemarte. Solo unos minutos de caminata bajo el sol de la mañana o el mediodía bastan para que tu hígado y riñones tengan suficiente materia prima para trabajar.

Un dato importante: El cristal de las ventanas bloquea casi el 100% de los rayos UVB. Por lo tanto, si recibes el sol a través de la ventana de tu casa o del carro, no estás produciendo vitamina D, aunque sientas el calor.