Imagen: Dr. Oscar Montes Pineda
La medicina es un universo amplio, pero hay especialidades que se convierten en pilares para la atención integral de los pacientes. La urgenciología, la medicina interna y la medicina familiar son tres de ellas, y juntas permiten abordar desde los problemas más inmediatos hasta las enfermedades que acompañan a las personas durante toda su vida, siempre con una mirada global. Como médico urgenciólogo, mi labor se desarrolla en el primer frente de batalla: la sala de emergencias. Allí recibo pacientes con cuadros de diversa complejidad.
Puedo atender desde una patología leve, como una simple viriasis que requiere evaluación y tratamiento sintomático, hasta situaciones críticas que ponen en riesgo la vida, como un infarto agudo de miocardio, un ictus o una infección grave que necesita intervención inmediata. En este escenario, cada minuto cuenta y la capacidad de tomar decisiones rápidas y precisas marca la diferencia entre la vida y la muerte.
La atención del paciente crítico es particularmente compleja y demanda destreza, entrenamiento y visión integral, en ese sentido quiero comentar que cuento con 20 años de ejercicio profesional: tres de ellos como Residente de Medicina Interna en el Hospital San Juan de Dios de Santa Ana y dieciséis en España, en diversas unidades de Urgencias (Centro de Alta Resolución de Salou, Hospital Comarcal del Vendrell, entre otros), pero principalmente en la Unidad de Urgencias del Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona, un hospital de tercer nivel y centro de referencia para todo el sur de Cataluña. Allí adquirí la experiencia necesaria para enfrentar estos retos y comprendí que el paciente crítico requiere no solo conocimientos técnicos, sino también liderazgo, mucho trabajo en equipo y serenidad bajo presión. A esta experiencia se suma mi preparación académica. Cuento con un máster en Enfermo Crítico de la Universidad de Barcelona y un máster en Ecografía Multiórgano en el Punto de Atención (POCUS), avalado por WINFOCUS en la Universidad de Lleida. Estas herramientas permiten tener una visión integral y precisa del padecimiento agudo del enfermo crítico. La ecografía, además, se ha convertido en una aliada en la práctica de la medicina interna, ya que me permite valorar la evolución de diversas patologías y ajustar el tratamiento de manera más personalizada.
La medicina interna, por su parte, se centra en el acompañamiento de pacientes con enfermedades crónicas y complejas. Diabetes, hipertensión, insuficiencia cardíaca o respiratoria son ejemplos de condiciones que no se resuelven en un solo acto médico, sino que requieren seguimiento constante, coordinación con otros especialistas y un enfoque integral que considere tanto la enfermedad como la calidad de vida del paciente. Aquí la mirada es más amplia: no solo se trata de controlar síntomas, sino de diseñar estrategias de largo plazo que permitan al paciente vivir mejor y con menos complicaciones.
La tercera especialidad que ejerzo, la medicina familiar, aporta una dimensión adicional: la valoración del entorno del paciente. Esta disciplina permite comprender la patología crónica desde un punto de vista global, considerando no solo el estado clínico, sino también el contexto social, familiar y comunitario en el que vive la persona. La medicina familiar engrana perfectamente con la medicina interna, ya que facilita un seguimiento más completo y humano, integrando factores que influyen directamente en la evolución de las enfermedades.
Actualmente, me encuentro en el Hospital Climesa desde las 11:00 de la mañana, donde pongo en práctica este enfoque integral. Allí combino la atención inmediata de la urgencia, el seguimiento detallado de la medicina interna y la visión global de la medicina familiar, ofreciendo a cada paciente una atención que busca ser rápida cuando la vida lo exige, profunda cuando la enfermedad lo demanda y cercana cuando la persona necesita ser comprendida en toda su realidad. En conjunto, la urgenciología, la medicina interna y la medicina familiar conforman un enfoque integral que abarca desde la atención inmediata de lo inesperado, hasta el acompañamiento prolongado y global de quienes enfrentan enfermedades que desafían día a día su bienestar.
Este es el compromiso que guía mi práctica: ofrecer una atención médica que sea técnica, humana y completa.
Dr. Óscar Montes Pineda
Urgenciólogo, Medicina Interna, Medicina familiar. Máster en enfermo crítico Universidad de Barcelona. España. Máster en ecografía Point of Care WINFOCUS, Universidad de Lleida, España



