El Salvador construye su propia agenda mientras el otro lado del mundo peligra la paz - Periódico EL Pais

El Salvador construye su propia agenda mientras el otro lado del mundo peligra la paz

El Salvador construye su propia agenda mientras el otro lado del mundo peligra la paz

En un panorama global donde la escasez de combustible ya no es una cuestión de precio, sino de suministro real debido a los conflictos en el Estrecho de Ormuz, el mundo se asoma a una recesión marcada por la parálisis logística.

El Salvador, aunque disfruta de una paz interna histórica, se enfrenta ahora a una pregunta incómoda: ¿Cómo sostener el modelo si el plato de comida y el motor del transporte dependen del exterior?

A continuación, los movimientos políticos y los desafíos estructurales que definen nuestra realidad actual:

1. El Dilema del Agro: Cosechas récord vs. Dependencia estructural

A pesar de que los productores nacionales proyectan para este ciclo 2025-2026 una de las cosechas más grandes de los últimos años (estimada en más de 19 millones de quintales de granos básicos), el país sigue caminando sobre la cuerda floja.

El talón de Aquiles: El Salvador aún importa cerca del 90% de sus hortalizas y una parte significativa de su maíz y frijol de países vecinos.

El riesgo político: Con una crisis de combustible global, los costos de transporte desde Guatemala y Honduras podrían disparar la canasta básica, que ya ronda los $250 en zonas urbanas. La Asamblea ha extendido la importación de alimentos sin aranceles hasta marzo de 2026, pero en un escenario de escasez mundial, tener el dinero para comprar no garantiza que el producto llegue a la frontera.

2. Turismo: La apuesta de Bukele ante una recesión global

El gobierno ha volcado sus esfuerzos en el turismo, logrando posicionar al país como el tercer destino con mayor crecimiento mundial según ONU Turismo. Sin embargo, este sector es tradicionalmente el primero en sufrir cuando el mundo entra en recesión.

La estrategia: El Ejecutivo confía en que la seguridad física (el fin de las pandillas) sea un diferencial tan fuerte que mantenga el flujo de visitantes incluso en tiempos de crisis.

El desafío: Si la escasez de combustible encarece o limita los vuelos internacionales, el «milagro turístico» salvadoreño deberá depender casi exclusivamente de la diáspora y el turismo interno para no colapsar.

3. Nayib Bukele y la soberanía en tiempos de escasez

El presidente ha centrado su discurso en la autosuficiencia, pero la realidad económica presiona. Los movimientos recientes buscan atraer inversión extranjera directa mediante reformas migratorias para inyectar capital fresco. La gran apuesta política de Bukele para este año es demostrar que el orden interno puede compensar el caos externo, aunque el precio de la gasolina en las estaciones locales ya refleja la volatilidad internacional, superando los $4.00 por galón.

4. Economía y Remesas: El salvavidas de la diáspora

Las remesas iniciaron 2026 con un crecimiento del 12%, lo que sigue oxigenando el consumo local. No obstante, en un ambiente de recesión en Estados Unidos (nuestro principal socio), este flujo podría estancarse. El papel de la banca y del BCR será crucial para canalizar estos fondos hacia la producción agrícola nacional y no solo al consumo de bienes importados.

5. Félix Ulloa y la diplomacia del «Modelo Salvadoreño»

Mientras el vicepresidente Félix Ulloa defiende el modelo en foros internacionales, la política exterior se enfoca en abrir mercados alternativos. La pregunta para el Ejecutivo es si la «paz social» será suficiente para atraer a las industrias que huyen de la inestabilidad global, buscando en El Salvador un puerto seguro para su logística regional.

Análisis de cierre: ¿Resiliencia o Vulnerabilidad?

El Salvador ha logrado lo impensable en seguridad pública, pero la seguridad alimentaria es la asignatura pendiente. En un mundo donde el combustible escasea, la verdadera soberanía no se mide solo en la ausencia de violencia, sino en la capacidad de llenar el plato de comida con lo que se siembra en tierra propia. El éxito de los movimientos políticos actuales se juzgará, al final del día, por la estabilidad del precio del cartón de huevos y la tortilla en la mesa del salvadoreño.

¿Crees que el país está preparado para una crisis de suministros global? Participa en la conversación.