Utilizó un arma blanca para ocasionarle múltiples heridas penetrantes que le causaron la muerte.
El Juzgado de lo Criminal de Santa Ana condenó a pena perpetua a Eduardo Mauricio Urbina García, de 39 años, por el delito de feminicidio agravado, en perjuicio de su vecina, J. C. R. C., de 32 años. Asimismo, fue condenado al pago de $15,000 en concepto de responsabilidad civil.
De acuerdo con las pruebas incorporadas al proceso, el 3 de agosto de 2026, después de haber consumido bebidas alcohólicas, Eduardo Urbina llegó a la vivienda donde residía la víctima, ubicada en unos apartamentos del barrio Santa Bárbara, distrito de Santa Ana.
El imputado ingresó sin autorización al inmueble y portaba un cuchillo. Al observarlo, J. C. R. C. comenzó a pedir auxilio, momento en el que le ocasionó heridas profundas en el tórax y el cuello que le provocaron la muerte. Posteriormente, huyó del lugar.
El ahora condenado era vecino de la joven y, desde hacía varios meses, había mostrado interés en ella. La negativa de la víctima generó molestia en el procesado.
Horas después del hecho, Eduardo Urbina llegó a la delegación de la Policía Nacional Civil de Santa Ana y manifestó que era la persona que buscaban por el feminicidio. Ante ello, los agentes procedieron a su detención en flagrancia.
Según la autopsia realizada por el Instituto de Medicina Legal, la causa de muerte fueron múltiples heridas penetrantes. El médico forense determinó, además, que J. C. R. C. presentaba lesiones en los brazos, compatibles con un forcejeo y con intentos de defensa ante la agresión.



