Venezuela y el apoyo militar a Guaidó

Venezuela y el apoyo militar a Guaidó

Internacional

Este 30 de abril, un grupo de militares reconoció al antichavista Juan Guaidó como legítimo jefe de Estado interino de Venezuela. Eso abre posibilidades de cambio; pero, ¿allana el camino también para una guerra civil?

Cada vez que observadores internacionales comentan alarmados que Venezuela parece estar al borde una guerra civil, nunca falta un venezolano que los tranquilice alegando que eso es imposible; su argumento principal suele ser que en el país sudamericano no hay dos bandos armados, sino una ciudadanía indefensa reprimida por fuerzas de seguridad al servicio del partido de Gobierno, el PSUV. Cabe preguntarse, sin embargo, si esa tesis sigue estando vigente después de lo ocurrido en Caracas este martes (30.4.2019).

En horas de la mañana, un grupo de militares reconoció al antichavista Juan Guaidó como legítimo jefe de Estado interino de la nación y desconoció a Nicolás Maduro, cuya reelección presidencial ya había sido declarada inconstitucional por el Parlamento debido al amaño con que éste ganó los comicios de 2018. Esto pinta varios escenarios en el horizonte, uno de los cuales es, precisamente, la división de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y el consecuente enfrentamiento de dos facciones con poder de fuego.

Caracas Venezuela - Juan Gaido spricht mit einem Armeeoffizier (picture-alliance/dpa/B. Vergara)Juan Guaidó y un miembro de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Situación opaca

Consultado por DW, el politólogo Ricardo Sucre descarta ese peligro. Por ahora. “Yo nunca me conté entre los que daban por imposible el estallido de una guerra civil, atizada por la polarización política. De hecho, muchos se mofaban cuando yo hablaba al respecto. No obstante, en este momento, yo no creo que un conflicto interno armado vaya a tener lugar a causa de un cisma en el seno de la FANB porque no son unidades militares completas las que han aceptado a Guaidó como comandante en jefe, sino uniformados puntuales”, dice.

“Si un destacamento completo le diera la espalda a Maduro, eso sí constituiría un pronunciamiento considerable. Yo no niego que eso pueda ocurrir más adelante, pero, hasta ahora, la familia militar se ha mantenido cohesionada. En este instante, todo apunta a que Guaidó y un grupo de militares cuyo número desconocemos forzaron una situación para provocar una reacción que a su vez allanara el camino para una fractura de la FANB y un Gobierno de transición”, agrega Sucre, subrayando que hacer pronósticos no es fácil.

Aunque Andrei Serbin Pont coincide con Sucre en que es demasiado temprano para hacer predicciones, el analista internacional vislumbra, grosso modo, tres posibilidades. “Si no está ocurriendo más que lo que salta a la vista, Venezuela podría volver al mismo estado en que se encontraba antes de este 30 de abril, sólo que con una represión más fuerte por parte del régimen usurpador de Maduro”, señala el director de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales, un think tank latinoamericano con sede en Buenos Aires.

Venezuela Juan Guaido und Leopoldo Lopez (picture-alliance/dpa/Voluntad Popular)Guaidó y su mentor (der.), Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular.

Gran hazaña

“Si está ocurriendo mucho más tras bastidores de lo que se puede ver, el establishment chavista podría colapsar y Guaidó podría terminar asumiendo formalmente la presidencia interina de Venezuela con apoyo de la FANB. Por otro lado, los sucesos de este 30 de abril también podrían dar pie a una transición gubernamental negociada”, agrega Serbin Pont en entrevista con DW. “Está por verse qué frutos rinde la osadía de Guaidó y la de los uniformados que se alinearon con él”, esgrime, por su parte, el abogado Juan Luis Modolell.

“Es discutible que el plan de Guaidó para sacar a Maduro del poder vaya a tener una eficacia inmediata, pero es improbable que su jugada carezca de un respaldo militar interno significativo. Puede que no lo veamos ahora, pero ese apoyo debe existir porque conseguir liberar a su mentor, Leopoldo López –el preso político más importante de Maduro–, es una gran hazaña y una afrenta intolerable para el chavismo”, explica Modolell, exdecano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Andrés Bello, de Caracas.

“Si el esfuerzo que se ha empezado a hacer este 30 de abril para reinstaurar el Estado de derecho en Venezuela llegara a prosperar a corto plazo, es decir, si una cantidad importante de militares desconociera a Maduro en el futuro cercano, seguiría habiendo inestabilidad política por algún tiempo porque crisis como la venezolana no subsanan de inmediato. Pero si la movida de Guaidó fracasa, lo que viene es una ola de represión temible”, acota Modolell, quien es, actualmente, profesor de Derecho Penal en la Universidad Alberto Hurtado, de Chile.

(jov)

Fuente/ DW

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