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UN JOVEN ORGULLOSO DE TRABAJAR EN LA AGRICULTURA Y DE PRODUCIR SU PROPIA SEMILLA DE PIPIÁN

Además, siempre con el apoyo del CENTA, le está apostando al cultivo de guayaba y a la producción de tilapias.
Nelson Rubén Galdámez Guevara ha crecido dentro de la agricultura, especialmente acompañando a su padre en las tareas del cultivo de arroz; pero hace unos tres años decide dedicarse por su propia cuenta al cultivo de pipián, sin descuidar los cultivos tradicionales como son el maíz para elote y algo de arroz.A sus 23 años, este joven productor del municipio de Santa Rita, ha sabido aprovechar la ventaja de vivir cerca de las tierras fluctuantes del embalse del Cerrón Grande y la asistencia técnica que le brinda la agencial del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal “Enrique Álvarez Córdova” (CENTA) en Chalatenango para cultivar pipián durante la estación seca y producir su propia semilla.

En cuanto al apoyo del CENTA, Nelson comenta “que don Luis (refiriéndose al técnico de la agencia) siempre nos apoya en todas las asesorías que necesitamos, ya sea para el control de insectos, de enfermedades, siempre contamos con él”.

Agrega que a partir de la asistencia técnica del CENTA, es que “aprendí a seleccionar semilla de pipián, lo que me ha permitido obtener pipianes de calidad y uniformes, que satisfacen el gusto de los consumidores”.

Para obtener su propia semilla, inicia con la selección de aquellas plantas sanas y vigorosas, que darán frutos uniformes en cuanto a la forma y color del fruto y que sean del agrado del consumidor. Estos frutos son los que llegarán a su madurez para luego extraerles la semilla que utiliza en la próxima siembra, después del proceso de secado.

El extensionista del CENTA, Luis Ibáñez, asegura que “un factor esencial en el manejo agronómico del pipián de este joven productor es el paso de una agricultura convencional a la agroecológica que ya está aplicando en sus cultivos”, pues está apostándole al uso de productos biológicos como la diatomea, la cual empezó a usarla en el control de hongos, insectos, así como el uso de las micorrizas, trichoderma, y microorganismos de montaña enriquecidos con sales minerales.

El cultivo de guayaba y la producción de tilapias

Su deseo por ir conociendo otros rubros lo llevó a incursionar en el cultivo de guayaba y la producción de tilapias; este último gracias a las gestiones del técnico de la agencia ante el Centro de Desarrollo para la Pesca y Acuicultura (CENDEPESCA), institución que le facilitó el módulo acuícola (incluidos 400 alevines y concentrado para el inicio de la producción).

Refiriéndose al cultivo de la guayaba, Ibáñez asegura que hace año y medio lo motivó a incursionar en este cultivo, para ello lo capacitó desde la preparación de la tierra (trazarla al tres bolillo, estaquillarla y aplicarle materia orgánica) hasta el manejo agronómico del cultivo.

“Empezó a cosechar entre los 5 y 6 meses de haber establecido el cultivo, y gracias al manejo que le ha dado al cultivo, la producción ha sido excelente, tanto en calidad como en cantidad”, afirma el extensionista.

Ibáñez asegura sentirse motivado al encontrar jóvenes deseosos de emprender nuevas formas de cultivar, como el caso de Nelson, que siempre está dispuesto a implementar nuevas técnicas de cultivo, que le permite obtener alimentos para su familia y abastecer el mercado que día a día está demandando alimentos.

Via: CENTA

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