• WhatsApp Image 2017-05-08 at 5.18.35 PM
  • LaMartinizing
  • van
  • whatsapp_image_20170131_at_4.46.59_pm

Para distribuir riqueza, primero hay que crearla.

 

Fuente:  Editorial/ Revista Comercio e Industria/ Octubre 2012.

Los enemigos de la abundancia ajena propalan la falacia de que el prinipal problema económico del país es a concentración de la riqueza y su injusta distribución.

 

En realidad, el problema económico fundamental, no solo de El Salvador sino de todos los países abiertos al mundo, no es la desigual distribución de la riqueza, sino la producción insuficiente de bienes y servicios, es decir, la escasez.  Si se resolviera el dilema de la escasez, el problema de la distribución de la riqueza caería por su propio peso, porque para distribuir la riqueza, primero hay que crearla.

 

Hay que entender que la riqueza nacional no es otra cosa que la cantidad y la calidad de bienes y servicios de que disponen los habitantes de un país.  Entre mayor es la producción, mayor será la rique4za a la l que los habitantes pueden acceder y en la medida en que la producción cae, la riqueza baja

 

La riqueza personal por su parte, consiste en la cantidad y calidad de bienes (casas, terrenos, carros, aparatos electrodomésticos, muebles, ropa, educción, alud, etc.) que una persona posee.  Así, alguien es más rio si tienen más bienes y puede adquirir más y mejores servicios que otro.

 

La riqueza, tanto nacional como personal, no está determinada por la cantidad de dinero, porque al fin y al cabo el dinero es solo el medio para obtener los bienes y serios que se producen para la venta en el mercado.

Si en realidad desean solucionar el problema de la pobreza, los gobiernos deberían enfocar sus esfuerzos en generar un ambiente social, económico y político que propicie la inversión y el aumento de la producción en vez de fatigarse por redistribuir una riqueza que cada año merma.  Mientras la producción de país no se eleve, la escasez y la pobreza seguirán siendo un problema, pero una vez que se haya solucionado el problema de la baja producción, la distribución de la riqueza, y pasarían a enfocarse en como procurarle a los ciudadanos más medios para aumentar su propia riqueza y de ese modo en el Gobierno mas recursos para sus funcionamiento y programas sociales…

 

Hay que recordad que en un sistema de economía de libre mercado es prácticamente imposible que alguien concentre riqueza sin distribuirla.  La distribución es inherente al sistema.  Cada quien recibe una parte de la riqueza generada, siempre en función de su aporté a la misma.  Quien desee crear riqueza, debe repartir parte de la misma a través de pagos de salarios o compra de bienes y  servicios.  El dinero circula y nunca está detenido; y la riqueza solo se genera cuando el dinero circula.

 

Pero lamentablemente, los gobiernos por razones políticas o populistas no entienden o pretenden no entender algo tan simple: Que para distribuir riqueza primero hay que crearla.

 

De nada sirve aumentar impuestos y pretender que “Los que ganen más paguen más” si la economía no crece y la población con sus múltiples demandas por trabajo, educación, salud, agua potable y otros servicios aumenta.

 

Como muy bien lo ha dicho el pensador liberal guatemalteco, Rigoberto Suarez Paz “Poco o nada se resolverá si tratamos de remediar la pobreza de los que son pobres empobreciendo a los que tienen más.  Resulta claro que de esta forma solo lograremos empobrecerlos a todos, pero especialmente a quienes ya son pobres y talves satisfacer nuestros deseos de venganza o nuestra envidia”.

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario