LLAMADO SOCIAL AL CNJ

 
Centro de Estudios Jurídicos / Por el Imperio del Derecho
 
En días recién pasados han tomado posesión de sus cargos los nuevos miembros propietarios y suplentes del Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ), acto muy esperado por la comunidad jurídica y sociedad civil en general. El injustificado retraso en su elección por los diputados dio lugar a que los funcionarios salientes se perpetuaran en sus puestos, lo que mereció fundados reproches.
 
En el mandato del CNJ se destaca la función de proponer candidatos a magistrados de la Corte Suprema de Justicia; además, el CNJ participa, por disposición de ley, en la selección, capacitación y evaluación de los jueces y magistrados de las Cámaras de la República.
 
El CEJ destaca asimismo la importancia de dicha institución estatal en la carrera judicial y, por ende, en la administración de justicia. Por eso le reiteramos la necesidad urgente y prioritaria de que el país cuente con un sistema judicial fuerte, eficiente, confiable, seguro, eficaz y transparente, en pos del valor justicia. Ese logro generaría un sinfín de efectos positivos: seguridad jurídica, seguridad ciudadana, combate a la corrupción y a la impunidad, clima adecuado para las inversiones, etc.
 
Pese a su trascendencia y esfuerzos emprendidos, el CNJ ha sufrido atropellos y críticas severas; frente a ello exhortamos al nuevo Pleno a esmerarse en el fiel y atinado cumplimiento de sus deberes y a rechazar influencias nocivas, de todo signo y color.
 
Hoy es una voz de la sociedad civil, del pueblo, quien demanda a los Consejales tener presente en el ejercicio de tan alto cargo las siguientes consideraciones:
 
a) No se auto propongan en la lista de candidatos a Magistrados de la Corte Suprema de Justicia; no sigan ese pésimo ejemplo que dieron tres de los Consejales anteriores. Por fortuna, el país a la postre salió beneficiado, al propiciar la elección de una Sala de lo Constitucional que demuestra valentía e independencia, pese a las discrepancias de opinión.
 
b) Que el CNJ no se utilice como trampolín de Consejales para lanzarse como candidatos a magistrados del Supremo Tribunal, lo que ya ha ocurrido.
 
c) Estimen y valoren en sus cualidades y desempeños al recurso humano que labora en la institución. Es inaudito que durante la gestión del Pleno saliente el personal se vio en la necesidad de formar un sindicato para tratar de contrarrestar abusos de poder y arbitrariedades. ¡Resistieron, pues no hay mal que dure cien años!
 
d) Rescaten el Programa de Formación Inicial de Jueces (PFI), que es esperanza y garantía para que en el futuro tengamos solo jueces idóneos, formados para ejercer en su esencia la función social de dar a cada quien lo suyo, mediante resoluciones bien motivadas.
 
e) Que la selección judicial se fundamente en los méritos y capacidades de los aspirantes, y no en base a “cuotas” de los Consejales, ni se trate de justificar en exámenes psicológicos de dudoso manejo.
 
f) Fortalezcan la Escuela de Capacitación Judicial Doctor Arturo Zeledón Castrillo, que otrora fue de lujo, una de las mejores de América Latina, y hoy se encuentra muy debilitada. Al efecto, restablezcan contactos con las entidades cooperantes.
 
g) Sean independientes, tanto de partidos políticos como de “poderes fácticos”, lo que requiere valentía y criterio propio, esta debe ser su principal fortaleza.
 
h) Contribuyan eficazmente a la depuración del Órgano Judicial, proponiendo la separación de los que no merezcan tan honroso cargo y respalden a los jueces honestos y capaces. Dignifiquen la imagen del Juez.
 
En suma, el Centro de Estudios Jurídicos espera de ustedes una actuación responsable, estará vigilante porque su gestión sea intachable, en ejercicio del control social, y velará por el imperio del derecho.

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