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La desigualdad pone en riesgo la vida de los recién nacidos en América Latina y el Caribe

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Las muertes de bebés recién nacidos siguen siendo alarmantemente elevadas a escala mundial, sobre todo en los países más pobres del mundo, dijo hoy UNICEF en el informe “Cada Vida Cuenta: La urgente necesidad de poner fin a las muertes de los recién nacidos”. En América Latina y el Caribe, cerca de 100 mil recién nacidos murieron en la región antes de cumplir su primer mes de vida en 2016.

“Ayudar a que los niños y niñas de América latina y el Caribe sobrevivan y prosperen implica reducir los factores socioeconómicos asociados a la mortalidad. El hecho de que la mayoría de las muertes neonatales son evitables es inaceptable y debe motivarnos a tomar acciones inmediatas”, afirmó María Cristina Perceval, Directora Regional de UNICEF América Latina y el Caribe. “Para mejorar la sobrevivencia neonatal tenemos que incrementar el acceso a los servicios de salud y la calidad de la atención médica”, añadió.

En la región, Haití es el país que muestra una tasa de mortalidad neonatal más alta con 1 muerte por cada 41 recién nacidos, seguido de Dominica (1 de cada 42), República Dominicana (1 de cada 48), Guyana (1 de cada 50) y Bolivia (1 de cada 53). En el otro lado de la balanza, Cuba es el país con la tasa de mortalidad neonatal más baja con 1 muerte por cada 417 recién nacidos, seguido de Antigua y Barbuda (1 de cada 264), Uruguay (1 de cada 200), Chile (1 de cada 186) y Costa Rica (1 de cada 176).

La mayoría de las diferencias encontradas en mortalidad neonatal, en América Latina y el Caribe se relacionan con la riqueza y educación de la madre. Además, las poblaciones indígenas y afrodescendientes tienen tasas de mortalidad neonatal más altas que otros grupos de población, debido a los niveles más altos de pobreza, la utilización menos frecuente de los servicios de atención prenatal y la lejanía geográfica de estas minorías étnicas.

Para mejorar las tasas de supervivencia neonatal es necesario aumentar el acceso a los servicios de salud y la calidad de la atención médica. En América Latina y el Caribe, se necesita un acceso más equitativo a las intervenciones que salvan vidas, y que incluyan la atención en salud para los recién nacidos de bajo peso y enfermos, como la reanimación del recién nacido, la técnica Canguro, el uso de corticosteroides y el tratamiento de la sepsis neonatal.

Los estudios sobre las intervenciones en la región han tendido a centrarse en su costo-efectividad, disponibilidad y potencial para su utilización futura, pero no mencionan las desigualdades en la disponibilidad, el acceso o los resultados entre las poblaciones vulnerables.

Este mes, UNICEF presentará “Cada Vida Cuenta, una campaña mundial para exigir y brindar soluciones en nombre de los recién nacidos del mundo. Por medio de la campaña, UNICEF está haciendo un llamamiento urgente a los gobiernos, los proveedores de servicios de salud, los donantes, el sector privado, las familias y las empresas para mantener a todos los niños vivos a través de las siguientes medidas:

  • Contratar, capacitar, retener y gestionar un número suficiente de médicos, enfermeras y parteras con experiencia en el cuidado de la madre y del recién nacido;
  • Garantizar instalaciones de salud limpias y funcionales equipadas con agua, jabón y electricidad, al alcance de todas las madres y bebés;
  • Considerar como una prioridad proporcionar a todas las madres y los bebés medicinas que salvan vidas y los equipos necesarios para un comienzo saludable en la vida; y
  • Empoderar a las adolescentes, las madres y las familias para que exijan y reciban atención de calidad.

“La gran mayoría de muertes maternas en América Latina y el Caribe pueden prevenirse con una atención médica de calidad durante el embarazo, el parto y el puerperio”, dijo la Sra. Perceval. “Hacemos un llamado a los ministros de Salud y a los líderes nacionales a que tomen acciones urgentes para asegurar que el Sistema de salud de cada país goza de los recursos, los equipos y el personal cualificado que se necesitan para que cada niño y cada niña tengan un nacimiento seguro”, concluyó.

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