Gasto militar alcanzó los 1.630 billones de dólares en 2010

Fundación Arias debate el Tratado sobre Comercio de Armas para América Latina con
funcionarios de 15 países

El TCA promueve la transparencia en la información relacionada con el gasto en armas

Por Metzi Rosales Martel, colaboradora Fundación Arias

 En total,
gastó $63.300 millones. Es decir, un 5.8% más respecto a 2009. Esta afirmación
de Carina Solmirano, experta en este tema, resulta de investigar y hacer cruces de
información que estos países publican sobre los montos destinados a este rubro.

Para la investigadora del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI, por
sus siglas en inglés) aunque los países han mejorado sus sistemas de datos de acceso
público, falta más transparencia en el gasto militar. Durante 2010, el gasto militar
en América Latina y el Caribe alcanzó los 1.630 billones de dólares: 1.3% más que en
2009.

Estos datos fueron citados durante la primera reunión Hemisférica sobre el control
de transferencias de armas y del tráfico ilícito de armas de fuego. En esta se buscan
acuerdos de cara a la aprobación del Tratado sobre Comercio de Armas (TCA) en
América Latina, iniciativa de la Fundación Arias, que data de 1997. En ese año, Oscar
Arias, ex presidente de Costa Rica, y otros siete galardonados al Premio Nobel de la
Paz promovieron un Código de Conducta sobre las Transferencias Internacionales de
Armas.

“…América Latina debe hacer suya la causa del desarme, que es la causa de la inversión
en desarrollo humano”, apuntaló Arias en su discurso de bienvenida a los funcionarios
de Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, El Salvador, Guatemala,
Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

Minutos después, Andre Simas, primer secretario de la misión permanente de Brasil en
Naciones Unidas, explicó la postura del país sudamericano: el TCA no puede vulnerar el
derecho de los estados para comprar armas convencionales; la compra de armas debe
ser autorizada por el gobierno y estas deben ser marcadas por los fabricantes. Brasil
lidera el gasto militar en América Latina: gastó $33.500 millones en 2010.

La Fundación Arias se ha reunido en siete ocasiones con representantes de los países
de América del Sur; y 11, con México y Centroamérica para consensuar el TCA de cara
a junio de 2012, fecha en que presentará un informe ante las Naciones Unidas.

Menos balas y más fríjoles
El cumplimiento de los 8 Objetivos de Desarrollo para el Milenio (ODM), el ambicioso
plan que pretende mejorar los índices de desarrollo humano para 2015, requiere una
inversión de $329.000 millones de dólares. El gasto militar mundial fue 4.8 veces esto,
es decir, $1.630 billones durante 2010. Con esa comparación finalizó su presentación
Solmirano, quien concluyó que los estados reportan cada vez menos los presupuestos
asignados a la defensa y armamentización ante las Naciones Unidas y la Organización
de Estados Americanos.

La experta exhortó a la sociedad a monitorear el destino de sus impuestos. Ya que
en países como Perú, Venezuela, Ecuador y Chile, un porcentaje relacionado con la
comercialización del gas, petróleo y cobre, respectivamente, es destinado a las fuerzas
armadas. Ante esto, uno de los representantes hondureños lamentó que en su país se
compren más balas que fríjoles.

Para Margarita Herdocia, presidenta de la junta directiva de la Fundación Arias,
“desafortunadamente, la salud y la educación quedan rezagadas detrás de otros
gastos que se perciben como necesarios, pero que en realidad no generan los
dividendos de paz (reducir el gasto militar y aumentar la inversión en salud y
educación)”.

Los países más transparentes
El 42% de los homicidios con arma de fuego que cada año ocurren en el mundo, tienen
lugar en América Latina, donde vive menos del 10% de la población mundial. El costo
de las muertes con armas de fuego totaliza el 14 % del Producto Bruto Interno (PBI) de
América Latina; el 10% del PBI de Brasil; y 25 % del PBI de Colombia, cita el Centro de
Estudios en Seguridad Ciudadana y Desarme Civil, en su sitio web.

La importancia del TCA radica en transparentar, con indicadores iguales, toda la
información que de cada país se desprende sobre la armamentización; y en regular
la transferencia de armas, especialmente a países en conflictos, para evitar que estas
terminen en manos de terroristas, delincuentes o genocidas, explicó Oscar Arias.

“Durante mi pasada Administración presenté ante la Asamblea General de Naciones
Unidas el Tratado sobre la Transferencia de Armas, que se encuentra en conocimiento
de esta organización, y que pretende prohibir la transferencia de armas a Estados,
grupos o individuos, cuando exista razón suficiente para creer que esas armas serán
empleadas para vulnerar los derechos humanos o el Derecho Internacional”.

En la actualidad, hay de tres a cuatro instrumentos generados por las Naciones

Unidas y la Organización de Estados Americanos encaminados a estandarizar los
datos relacionados con las armas, pero los países no están obligados a llenarlos y/o
presentarlos, con excepción de la Convención Interamericana de la Transparencia en la
Adquisición de Armas Convencionales.

Los libros blancos o políticas de defensa, que tienen directrices de la OEA, han sido
llenados por Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras,
Nicaragua, Paraguay, y Perú. Brasil está en proceso de escribir su libro blanco para
2012. Existe un instrumento de reporte de gasto militar, creado por la ONU en
1981. Los países con mejor récord al presentar este son Argentina, Brasil y México.
Los estados también pueden enviar informes ‘nil’, Costa Rica ya lo ha hecho, para
transparentar sus gastos.

Entre los otros mecanismos están el Registro de Armas Convencionales de la ONU
(UNROCA), creado en 1991, que promueve el reporte anual sobre la importación y
exportación de siete tipos de armas y las transferencias de armas pequeñas y livianas.

En cuanto a legislación, la Convención Interamericana de Transparencia en la
Adquisición de Armas Convencionales, promovida por la OEA, fue adoptada en 1999
y ha sido ratificada por 14 países, de estos, solo 10 han enviado información al menos
una vez; Brasil y Chile son los estados que más reportes han enviado a la OEA. Estos
datos se desprenden de la investigación realizada por el SIPRI.

La reunión hemisférica sobre el control de las transferencias de armas y el tráfico
ilícito de armas de fuego se realiza del 23 al 25 de noviembre en el hotel Real
Intercontinental de Costa Rica. En esta participan cerca de 40 funcionarios de
Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, El Salvador, Guatemala,
Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

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