“El mundo en desarrollo se vuelve el motor de la economía global”

Países emergentes tratan de acomodarse en el carro del FMI

Por Matthew Berger

WASHINGTON, 8 oct (IPS) – La reforma del sistema de gobierno del Fondo Monetario Internacional (FMI) es uno de los asuntos más importantes y discutidos de las reuniones anuales conjuntas que mantiene ese organismo con el Banco Mundial, que finalizarán este fin de semana.

El último episodio del diferendo ocurrió el jueves en la reunión del Grupo de los 24 (G-24) países en desarrollo y emergentes, realizada en Washington, tras la cual comunicaron su voluntad de cambiar las cuotas de votos asignadas a los miembros en la junta directiva de la institución.

“El reequilibrio debe reflejar la rápida evolución del peso de los estados en la economía mundial”, reza el comunicado del G-24. La legitimidad, la relevancia y la efectividad del FMI dependen de cómo atienda “el desequilibrio de voz y de representación”.

La composición de la junta directiva del FMI y la cantidad de votos asignados a los países representados se remonta a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y refleja el equilibrio de fuerzas de la época.

Pero con el surgimiento de Brasil, China, India, entre otros, como potencias emergentes aumentaron los pedidos para equilibrar el peso de los miembros en las operaciones cotidianas del organismo.

Los reclamos finalmente vieron la luz en agosto, cuando Estados Unidos bloqueó una propuesta como forma de reclamar más votos para las economías emergentes en la junta directiva del FMI, lo que reforzó la importancia del tema entre las cuestiones a discutir este fin de semana.

El FMI está a favor de que los países en desarrollo tengan más influencia. Europa se ve presionada para ceder asientos y votos. Los países de ese continente tienen un tercio de los escaños de la junta, pese a representar una porción cada vez menor en la economía mundial.

Las naciones en desarrollo deben “salir al rescate” de la economía global y levantar a los países avanzados tras la crisis financiera internacional, desatada en Estados Unidos en 2008, concluye un libro publicado por el Banco Mundial la semana pasada.

“El mundo en desarrollo se vuelve el motor de la economía global”, declaró el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick la semana pasada.

“De la mano de los mercados emergentes, las naciones en desarrollo representan la mitad del crecimiento global y encabezan la recuperación del comercio mundial”, añadió.

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