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CUANDO LA IGNORANCIA Y EL BOCHORNO SE UNEN

 

 

Por Mario Duarte.

Unas semanas atrás, fuimos testigos de otro fenómeno surrealista y ridículo en esta prolongada pandemia política que sufre nuestro pequeño y tan sufrido país, a saber: La interpelación del Ministro de Defensa.  La pieza teatral bufa tuvo tres actos, el primero realizado por algunas diputadas del FMLN, el segundo por la ineptitud de algunos diputados al formular las preguntas y el tercero compuesto por las evasivas e irrespetuosas respuestas del militar en cuestión.

    Las diputadas ut supra mencionadas, montaron una bochornosa representación de lo que no debe ser la conducta de un funcionario público tan importante como lo es un diputado, ya que por una ficción jurídica, representa a todo el Pueblo, más allá del partido en el cual milite.  En otras palabras estas señoras con su actuación, escupieron el rostro de todos los salvadoreños.

    En cuanto a los interrogatorios efectuados por algunos diputados, se expuso la total y profunda ignorancia de los mismos en las reglas forenses de oralidad.  De igual manera el Presidente de la Asamblea Legislativa demostró dicha grave falencia al no saber dirigir el ignaro interrogatorio.  El sistema jurídico es monolítico, todas sus normas tienen que estar en armonía con la Constitución y por lo tanto son aplicables en los casos que así lo ameriten, eso se denomina INTEGRACIÓN DEL DERECHO, por lo tanto era de elemental conocimiento aplicar las normas orales del sistema adversativo que contienen muchas normas procesales de nuestro sistema jurídico.  Explicado esto, el Presidente de la Asamblea Legislativa tuvo que haber dirigido correctamente la formulación de las preguntas y luego, exigirle, no pedirle, al Ministro de Defensa que contestara puntualmente las preguntas que se le estaban  haciendo y evitara ser “evasivo”, “reacio” y “no conteste” como se conoce a los declarantes que intentan evadir o simplemente no contestar las preguntas puntuales que se les hace en cualquier proceso.  Las respuestas que dio ese día el Ministro de Defensa sólo demostraron una cara de irrespeto a la democracia y una pésima defensa que me recuerda el juicio en Israel del oficial nazi Adolf Eichmann que para justificar su participación en el exterminio de judíos, se limitaba a responder que sólo obedecía órdenes de sus superiores y acordes a las normas jurídicas del caso.

    Pero lo peor de todo este esperpéntico espectáculo, fueron las opiniones posteriores que despertaron en la masa ignara de nuestra población, unos avalando la actuación de las diputadas del FMLN y otros deshaciéndose en cumplidos y lisonjas por la actuación del Ministro de Defensa.  Bien reza ese dicho popular: “La ignorancia es atrevida”…

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