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Breve reseña del ferrocarril en Sonsonate

La Bala

En los años 80, un grupo de personas inglesas, trajeron a El Salvador el famoso “ferrocarril”, el cual había sido construido en Filadelfia.

Poniendo a disposición del público 13 locomotoras; de acuerdo con los conocedores, las maquinas 2, 3 y 4 se dirigieron a la ciudad capital (San Salvador) y Santa Ana, mientras que la número 10,11 y 13 eran los trenes de carga y las restantes eran Hawaianas.

Los ciudadanos bautizaron el carro motor con el nombre de “La Bala de Plata”, debido al color y en ese entonces, “rapidez”; muchos decían que tenia un cierto parecido a una bala de cañón.

Las personas cuentan que el viaje era muy cómodo, dependiendo la ruta que se tuviera, podría tener una duración de dos horas, por lo que preferían este medio de transporte dejando en el olvido el uso del tren, que tardaba cuatro horas en llegar a San Salvador.

Los maquinistas especializados eran catalogados en 1ª clase, donde tenían la dirección de los pasajeros, la 2ª clase se encargaba de los Trenes de Corea y la 3ª para maniobras de patio, los encargados debían cumplir las normas que se establecían, debido a que si se irrespetaban recibían castigos, las llegadas tarde, faltas de respeto a sus superiores debían eran sancionados, obligándolos a sujetarse a los cambios de categorías o ser suspendidos por 30 días.

Durante los viajes, los conductores contaban muchas anécdotas que se vivían a diario en sus recorridos.

En honor a los trabajadores del ferrocarril, en el año 1974 se crea un monumento con la maquina N°8 en la entrada de la ciudad cocotera, inaugurado el 1 de diciembre de 1974.

Ahora las nuevas generaciones, disfrutan de la exposición que se encuentra en el museo Ferroviario y conocen todo acerca de los medios de transporte que utilizaron sus antepasados,  como la tecnología ha venido a facilitar el desplazamiento a diferentes sitios del país.

Por: Victoria Cabrera

 

 

 

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