AMENAZA EMERGENTE: Socialismo Latinoamericano

Por      

Lic. Fernán Camilo Álvarez Consuegra

Editor de PUBLICACIÓNACCION http://publicacionaccion.blogspot.com

San Salvador, 6 de noviembre de 2019.

 Los países latinoamericanos, que han apoyado al Gobierno de Juan Guaidó, rechazando al régimen de Nicolás Maduro, se ven hoy, con “problemas sociales” – muy propios de cada país-, señalados por algunos Servicios de Inteligencia, de “atizados” por agentes cubanos y venezolanos, utilizando en cada país, las redes de izquierda. Constituye esto, una amenaza mixta, o no convencional, en los nuevos conceptos de la doctrina de la Seguridad Nacional, razón por lo que, luego de nuestra ruptura con Venezuela, conviene analizarla.

 En el XXV Foro de Sao Pablo – desarrollado en julio en México – destacan:  el diálogo entre los partidos políticos que integran el Foro y, las diversas “plataformas, articulaciones y redes del movimiento social y popular” en Latinoamérica. El objetivo: “desarrollar un plan común de lucha” y una serie de reuniones por separado con el Partido de la Izquierda Europea (PIE) y con partidos de izquierda de África, Asia y “el mundo árabe”; seguidos de una reunión plenaria con parlamentarios de cuatro continentes.

 El 16 de octubre, Luis Almagro, como Secretario General de la Organización de los Estados, denunció a Venezuela y Cuba, como creadores del patrón de desestabilización en los países latinoamericanos, primero en Colombia y Ecuador, y ahora en Chile, lo cual indica la capacidad operativa del Foro de Sao Pablo.

 El Profesor Julio Soto Silva, de la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos, del Ministerio de Defensa Nacional, de Chile, nos dice en su artículo: “Entorno a las amenazas: aclaración conceptual”, que estas se dan cuando existe la intención, se puede realizar y se puede materializar, existe una amenaza y cuando ésta recae sobre problemas nacionales, pero que favorecen a intereses geopolíticos extranjeros, es una amenaza no convencional o emergente, lo cual es congruente con la doctrina de la OTAN (Organización del Atlántico Norte) cuando la describe como “amenaza mixta”.

 Por lo anterior, parece que entraremos a esa vorágine Latinoamericana más, por la alta popularidad de Bukele, la reacción no será inmediata, sino luego de enero o febrero del próximo año, pues para entonces, el período de la actual Asamblea en Venezuela haya terminado y se hayan podido consolidar algunas plataformas de ataque de la izquierda, que al parecer, ya están emergiendo: como señalar el financiamiento venezolano a las campañas de Bukele, como un “financiamiento externo”,  algo que sólo la izquierda puede probar.

 Será interesante la respuesta de Bukele a esta nueva amenaza, pues lo lógico sería que hubiese una retaliación hacia la cúpula del FMLN, pero siendo Bukele, un proyecto de José Luis Merino y Tony Saca, sería de esperarse una respuesta parcial hacia los grupos no afines a José Luis Merino, o sea a las nuevas autoridades del FMLN.

 Para desestabilizar a Bukele, es necesario desestabilizar el país, pero entonces, se afectaría su vida productiva. Seguramente será atacada también “su credibilidad política”, o sea la red de engaños hacia la población: reducción de homicidios, inversión extranjera y el combate a la corrupción, por lo que, para mantener la dicha “credibilidad política”, habrá una profundización de las mismas.

 En vez de aprovechar este momento crucial, la Derecha parece amenazar fraccionarse en pequeños grupos, que no podrán tener una base sólida, congruente y masiva, basada en principios ideológicos. Por su parte ARENA, parece no estar interesada en recobrar sus bases perdidas y quiere centrarse “en personas indecisas o nuevas”, sin darse cuenta que su base actual, depende de los diputados y ellos, para asegurarse su reelección, se aglutinan en pequeños feudos, que son excluyentes del arenero tradicional o de pensamiento de derecha, por lo que no pueden crecer para ser una oposición fuerte.

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