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“Quedar fuera del los países más vulnerables no es negociable”: Ministro Herman Rosa Chávez

MARN:  El Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Herman Rosa Chávez, explica la importancia de los acuerdos parciales sobre todo en el tema de adaptación, una de las grandes apuestas de El Salvador en la Cumbre de Cambio Climático en Cancún, México, a falta de certezas de acuerdos legalmente vinculantes sobre las emisiones de gases de efecto invernadero.

La falta de un acuerdo global en la Cumbre de Copenhague  en 2009, sobre la reducción de las emisiones de gases que provocan el calentamiento global vaticinó lo que pasaría este año en la Cumbre del Cambio Climático en Cancún, México. Todo indica que en este encuentro no habrá compromisos vinculantes.

El Salvador le apuesta a acuerdos  parciales orientados a la adaptación y al financiamiento. Dos herramientas que ayudarían a hacer frente a los impactos de los fenómenos asociados al cambio climático, asegura Herman Rosa Chávez, Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

La cumbre que se realizó en Copenhague, Dinamarca  tuvo más expectativas que Cancún. ¿A qué se debe esto?

Ministro: Es importante entender la dinámica de estas reuniones. Cancún es la décimo sexta reunión de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre  Cambio Climático que ha sido ratificada por 193 países.

Se han celebrado 15 reuniones como ésta anteriormente. En la décimo tercera cumbre se realizó en Bali en 2007 se definió una hoja de ruta de negociación (la Ruta de Bali) con el mandato de lograr un acuerdo global e integral para la cumbre de Copenhague que se realizó a finales de 2009.

Ello no ocurrió. Por eso para muchos Copenhague fue un gran fracaso. Para Cancún, ya no hay expectativa de un acuerdo global, pero se espera que se logren acuerdos parciales.

¿A qué se refiere cuando habla de acuerdos parciales?

Ministro: Cuando hablamos de acuerdos parciales, nos referimos a los temas en los que puede haber decisiones en la que los 193 países puedan estar de acuerdo, ya que las decisiones en estas Cumbres se toman por consenso.

En ese sentido, en Cancún será muy difícil una decisión de consenso que resulte en compromisos legalmente vinculantes para reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Eso significa un acuerdo que permita realmente moderar el calentamiento global va a tomar más tiempo de lo previsto.

Para nosotros esa situación es realmente preocupante, porque ya estamos siendo duramente golpeados por el cambio climático y los impactos y costos van a seguir creciendo. Si no hacemos nada en el país para amortiguar esos impactos los costos en el futuro serán sustancialmente mayores

¿Cuál es la propuesta que lleva  El Salvador?

Ministro: Cuatro grandes temas están en discusión en Cancún: Mitigación o compromisos, medidas y mecanismos para reducir las emisiones de gases de efectos invernadero; Adaptación al cambio climático; Financiamiento y Tecnología. Nosotros le apostamos a lograr acuerdos en Cancún sobre adaptación y financiamiento.

¿Por qué se concentrará en esos  temas?

Ministro: En adaptación, por ejemplo, hay una propuesta de crear un mecanismo para hacer frente a pérdidas y daños asociados al cambio climático. Para nosotros que ya estamos siendo muy afectados por el cambio climático ese mecanismo sería clave porque nos permitiría acceder a recursos de manera automática.

Por otro lado, en el tema de financiamiento, es importante que se logren compromisos vinculantes de parte de los países desarrollados para que podamos financiar las componentes más costosas de nuestras estrategias de adaptación.

Ahora bien, es muy importante que las decisiones en esos temas dejen abierta la puerta para que los países de Centroamérica puedan ser reconocidos entre los países más vulnerables al cambio climático. Por el momento, todavía no hemos logrado que se nos reconozca formalmente como tales.

¿Qué países entran en esa condición?

Ministro: En algunos textos que no están plenamente aceptados, cuando se habla de los países más vulnerables, se hace referencia a África, a los pequeños estados insulares y los países menos desarrollados. El Salvador al ser considerado un país de renta media baja no entra en esa última categoría.

El mandato que tiene la avanzada de la delegación salvadoreña que ya está en Cancún, es que opciones de textos que se refieran a países más vulnerables y nos dejen fuera no son aceptables. Quedar fuera del los países más vulnerables no es negociable.

¿Por qué considerarnos dentro de los países más vulnerables?

Ministro: Yo creo que aquí resulta útil el informe de la economía del cambio climático en Centroamérica de CEPAL, porque reafirma que el istmo Centroamericano por su ubicación es muy afectado por eventos extremos y esto ya nos ocurría sin cambio climático, pero en la medida que aumenta la frecuencia e intensidad de estos fenómenos, nos provoca costos adicionales. De hecho el informe de CEPAL plantea de que solo en el periodo 2000 – 2007, el cambio climático tuvo costos de unos quince mil millones de dólares para Centroamérica.

¿Cuánto es lo que se está proponiendo en financiamiento?

Ministro: Los compromisos de financiamiento es precisamente un tema de negociación. En la cumbre de  Copenhague algunos países desarrollados asumieron un compromiso político de movilizar 30 mil millones de dólares para el período 2010 – 2012 y cien mil millones de dólares por año a partir del 2020 para apoyar a los países en desarrollo, pero no quedaba muy claro de cómo se movilizarían esos recursos. Además ese compromiso no es legalmente vinculante. De lo que se trata es de convertir esas promesas en compromisos reales y verificables

¿Qué debería hacer el país, respecto a la vulnerabilidad?

Ministro: El Salvador necesita realizar un esfuerzo realmente extraordinario para adaptarse al cambio climático que está ocurriendo y que continuará agravándose. Algunas áreas clave que hemos identificados tienen que ver con el manejo de los recursos hídricos, la agricultura sobre todo en lo que tiene que ver con la seguridad alimentaria, el diseño y reforzamiento de la infraestructura vial y de la infraestructura social, asentamientos humanos y ordenamiento del territorio, salud, etc.

Además, tenemos que fortalecer la capacidad de nuestro territorio para amortiguar el impacto de eventos extremos sobre tomando en cuenta que las tormentas tropicales y las sequías se están volviendo más frecuentes e intensas. Por eso desde el Ministerio estamos muy interesados en impulsar un Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas que nos permita recuperar funciones ecosistémicas  que hemos perdido como las de regulación. Eso significa revertir las condiciones de deforestación, recuperar los bosques de galería en las riberas de los ríos, conservar y restaurar los bosques salados restaurar las partes altas de las cuencas. De esa manera las lluvias intensas no se traducirían tan rápidamente en desbordamientos e inundaciones.

¿Quiénes representan a El Salvador en la Cumbre?

Ministro: La delegación oficial la integran dieciséis personas: siete del MARN incluyendo la vice-ministra y mi persona, tres del Ministerio de Relaciones Exteriores incluyendo el Viceministro de Cooperación Internacional, dos  diputados de la Asamblea Legislativa y cuatro personas de organizaciones de la sociedad civil. El año anterior la delegación para Copenhague fue mucho más pequeña pues éramos solo cuatro personas. Nuestra expectativa es tener mayor incidencia en Cancún y comenzar a prepararnos para la siguiente cumbre en Sudáfrica donde los países del SICA van a ir bajo la presidencia de El Salvador. A Cancún asistimos bajo la presidencia de Belice.

El año pasado, en el discurso que pronunció en Copenhague, habló sobre lo que pasó con la tormenta Ida, pero un año después, el país ha roto el récord de lluvia, aún por encima de Ida. La diferencia este año es que hubo menos muertos. ¿A qué se debe esto?

Ministro: Yo creo que Ida fue un campanazo de alerta para el Gobierno, que este tipo de eventos podrían generarnos muchos problemas y que necesitábamos prepararnos para este tipo de eventos. Creo que a nivel del gabinete y del Presidente hay una gran claridad que lejos que estos eventos lleguen a ser algo inusual, es el tipo de situaciones que vamos a estar experimentando con mayor frecuencia, de tal manera que el país tiene que desarrollar una capacidad para enfrentar estos fenómenos.

Cuál es el papel que ha jugado la tecnología, porque es uno de los temas que se va a tratar en la COP. Ahora se adquiere tecnología con fondos propios pero ¿a qué tecnología se piensa acceder?

Ministro: Cuando ocurren eventos extremos una vez pasadas las fases de emergencia y rehabilitación nos toca entrar a la fase de reconstrucción y esta tercera fase es clave porque no tienen sentido reconstruir con los anteriores parámetros reproduciendo las mismas condiciones de vulnerabilidad que se tradujeron en desastres y acá es clave la tecnología, incluida la recuperación de los conocimientos tradicionales.

No vamos a reconstruir la infraestructura, los puentes de la misma manera que antes. En el caso de agricultura también la tecnología es clave, por ejemplo para identificar o desarrollar variedades de semilla que puedan resistir este tipo de eventos.

La adaptación es el problema central del país, pero ese tema va de la mano con los temas de financiamiento y tecnología.

¿Qué relación se ha tenido con los demás países del área para llevar una posición conjunta?

Ministro: Hay declaraciones de los presidentes y de los Ministros donde se establece cuáles son las metas que estamos estableciendo como países del SICA. Estamos de acuerdo en que el cambio climático nos está golpeando muy duramente. Queremos que se reconozca nuestra condición de región altamente vulnerable. Creemos que es fundamental crear mecanismos para que haya un flujo financiero previsible y adecuado.

Además, seguiremos presionando porque haya acuerdos en el tema de reducción de emisiones. Los países que conformamos el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) consideramos necesario reducir y estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un máximo de 350 partes por millón de CO2 equivalente de modo que el incremento de la temperatura media de la tierra no sobrepase los 1.5 grados centígrados con referencia los niveles preindustriales. Para lograr esa meta es necesario que los países industrializados reduzcan sus emisiones en por lo menos 45% para el año 2020 y un 95% para el 2050 con respecto a las emisiones de 1990.

El que no se logre en Cancún un acuerdo o una decisión en ese sentido no significa que vamos a renunciar a ello. Más bien nos obliga a seguir insistiendo en ello porque si no se logra moderar el cambio climático las consecuencias serán todavía más desastrosas para nosotros. .

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